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Antecedentes

De lo virtual a lo real

En el último año ha aparecido en la escena mundial una serie de casi desconocidos, generalmente jóvenes dominan las técnicas más recientes y que han hecho cosas asombrosas. Han causado grandes transformaciones en el mundo real en países como Colombia, Irán y Moldova, valiéndose de esas técnicas para mover a la juventud. Y esto ha sido sólo el comienzo.

Doce millones de personas han desfilado por las calles de Colombia para manifestarse contra las FARC, con lo cual han provocado un cambio radical de la opinión pública. Estas manifestaciones las organizó en un mes un ingeniero desempleado, valiéndose de su computadora. Las concentraciones de Irán son sólo el ejemplo más reciente del uso de la tecnología moderna para estimular y catalizar las protestas de las masas contra un régimen dictatorial.

El eslabón perdido

No siempre sabemos cómo se llaman, pero conocemos sus apodos en twitter, sus perfiles en Face Book, sus videos en YouTube. Lo que tiene aún más peso es que notamos su impacto. Las personas que han generado estos movimientos del siglo XXI rara vez se dan cuenta de la magnitud de su influencia ni del efecto sobre el mundo real de algo que han empezado por computadora o teléfono celular. Estos movimientos del siglo XXI constituyen el porvenir de la sociedad civil pero todavía no se dispone de mecanismos para ayudar, capacitar y potenciar a estos dirigentes que en lugar de oficinas tienen direcciones electrónicas. Tampoco existe una entidad que capacite a las asociaciones y los movimientos ya conocidos del siglo XX en el uso eficaz de los instrumentos y medios del siglo XXI para el logro de sus objetivos.

Un centro para la diplomacia digital

La Alianza de Movimientos Juveniles (AYM) es la respuesta a esa necesidad. Comenzó con una reunión cumbre en diciembre de 2008, en la cual el Departamento de Estado se asoció con MTV, Google, YouTube, Facebook, Howcast, AT&T, JetBlue, GenNext, Access360Media y la Facultad de Derecho de Columbia para reconocer y convocar a los movimientos del siglo XXI y dialogar con ellos por internet por primera vez en la historia.

El propósito consistía en reconocer el grado de realidad que poseen esos movimientos del siglo XXI, aprovechar y sintetizar sus prácticas óptimas, y lograr que consientan en formar parte de una asociación permanente, dirigida a difundir sus prácticas óptimas a los movimientos de carácter más tradicional. Igual que las embajadas dialogan con las asociaciones tradicionales mediante visitas personales, el primer diálogo con la AYM y su primera evaluación tuvieron lugar por medios digitales. Al concluir la cumbre de diciembre del año pasado, los socios interesados anunciaron la formación de una nueva entidad conforme a la sección 501c3, la cual serviría como mecanismo para dialogar con los movimientos del siglo XXI y para convocarlos y enlazarlos.

La Alianza de Movimientos Juveniles se propone servir tanto a los movimientos del siglo XXI como a los del XX. A los primeros procurará capacitarlos en materia de activismo, y a los segundos, con respecto a las tecnologías integradoras. La Alianza está todavía en sus comienzos; sus dirigentes provienen del sector privado, las organizaciones no gubernamentales (ONG), las fundaciones y algunos de los movimientos digitales de más éxito de todo el mundo. La AYM es como un tercero que capacita a los dirigentes a efectuar cambios en el mundo por medio de los instrumentos del siglo XXI, con el fin de salvaguardar los derechos humanos, promover la buena administración y potenciar la sociedad civil mediante la formación de vínculos entre las personas. Es un instrumento para convocar y reunir los movimientos del siglo XXI, sintetizar sus prácticas óptimas, asistir a sus esfuerzos por efectuar cambios mundiales auténticos, y aprovechar sus conocimientos técnicos para ayudar a las asociaciones de carácter más tradicional.

La Secretaria Clinton anuncia una conferencia cumbre

La Conferencia Cumbre de la Alianza de Movimientos Juveniles de 2008, que tuvo la sede en la Facultad de Derecho de la Universidad de Columbia y fue patrocinada por Howcast, Facebook, Google, YouTube, MTV, el Departamento de Estado de los EE. UU. y Access 360 Media, presentó al mundo el concepto de los movimientos y las asociaciones de base del siglo XXI. Al reunir a jóvenes de gran dinamismo que representaban a quince países y cinco continentes, no sólo dimos a estos grupos la oportunidad de intercambiar experiencias sino (lo que es aún más importante) de dar el primer paso hacia la formación de coaliciones entre el sector privado, las ONG, las universidades, los medios de información y los gobiernos. En vista de la importancia de ese cometido, la Sra. Hillary Clinton, la Secretaria de Estado de los EE. UU., anunció que se planificaba una segunda conferencia cumbre de la Alianza de los Movimientos Juveniles, la cual se celebrará en Ciudad de México del 14 al 16 de octubre.